El verano puede ser una época complicada para quienes conviven con fibromialgia o síndrome de fatiga crónica (SFC). Las altas temperaturas, los cambios de rutina, el aumento de la exposición solar o las vacaciones pueden alterar el equilibrio que tanto cuesta mantener durante el resto del año. Por eso, desde la Asociación queremos compartir algunos consejos útiles para sobrellevar mejor esta temporada:
1. Hidratación constante
Beber agua de forma regular ayuda a mantener el cuerpo fresco, prevenir la fatiga adicional y evitar descompensaciones. Lleva siempre una botella contigo y, si te cuesta beber agua sola, puedes añadirle unas gotas de limón o infusiones frías.
2. ️ Evita las horas de más calor
El calor excesivo puede aumentar la sensación de agotamiento, mareos y dolor muscular. Trata de organizar tus actividades en las primeras horas de la mañana o al atardecer. Durante las horas centrales (de 12 a 17 h), busca espacios frescos y sombreados.
3. Ropa cómoda y ligera
Utiliza ropa holgada, de algodón o lino, en colores claros. También puedes usar sombreros o gafas de sol si sales al exterior. La comodidad física influye directamente en el bienestar general.
4. Descanso y ritmo propio
No te exijas seguir el ritmo de los demás. Si estás de vacaciones o te visitan familiares, explica tus necesidades y respeta tus tiempos de descanso. Hacer pausas frecuentes es fundamental para evitar la sobrecarga.
5. ️ Ventila y refresca los espacios
Mantén tu casa ventilada. Puedes usar ventiladores, aire acondicionado o toallas húmedas para refrescar cuello, muñecas y tobillos. Evita los cambios bruscos de temperatura, ya que pueden aumentar la sensibilidad.
6. Alimentación ligera y nutritiva
Opta por comidas frescas, fáciles de digerir y ricas en vitaminas. Las frutas, verduras, pescados y legumbres frías son aliados perfectos. Evita comidas copiosas o muy azucaradas, que pueden aumentar la fatiga.
7. Cuida tu piel y tu exposición solar
La piel de muchas personas con fibromialgia es más sensible. Usa protector solar de amplio espectro, incluso si no estás mucho tiempo al sol. En algunos casos, el sol puede desencadenar brotes o malestar.
8. Actividad física suave (siempre adaptada)
El movimiento suave y regular, como caminar, nadar o hacer estiramientos, puede ayudar a mantener la movilidad y reducir la rigidez. Evita esfuerzos intensos y escucha a tu cuerpo: cada persona tiene su propio umbral.
9. Cuida tu salud emocional
El verano puede alterar rutinas, generar ansiedad por «tener que disfrutar» o aumentar la sensación de aislamiento. No te sientas culpable por lo que no puedes hacer. Rodéate de personas que comprendan tu situación y busca momentos que te reconforten.
10. Planifica con flexibilidad
Si viajas o cambias de entorno, intenta anticiparte: lleva tu medicación, alimentos adecuados, documentación médica y asegúrate de contar con espacios tranquilos donde puedas descansar si lo necesitas.
Recuerda: no hay un “verano ideal”, sino el verano que tú puedas y quieras vivir. Adaptarlo a tus necesidades no es rendirse, es cuidarte. Desde la Asociación estamos contigo, también en esta época del año.


Siempre daros las gracias por vuestro apoyo y cariño además de vuestros consejos
GRACIAS siempre
Muchas gracias a ti por formar parte de AFIAL y confiar en nosotros.
Nuestro mayor objetivo es que ninguna persona con fibromialgia o síndrome de fatiga crónica se sienta sola.
Seguiremos trabajando con cariño, compromiso y esperanza, porque juntas y juntos somos más fuertes. ✨